Qué dicen de vos los gérmenes de tu teléfono

Se puede saber mucho sobre una persona mirando su teléfono. La marca y el modelo podrían decir algo acerca de su nivel de ingresos. La funda podría ser una declaración de moda. Y una pantalla rota podría significar que estás tratando con alguien muy torpe.

Pero todo esto se basa puramente en la estética. Ahora, los investigadores están incursionando en algo mucho más novedoso. Mediante el análisis de las moléculas presentes en la superficie de un teléfono, los científicos de la Universidad de California, San Diego descubrieron que podían crear un bosquejo preciso del estilo de vida del propietario. ¿Qué tan precisa? Al parecer pueden determinar el sexo de la persona, su dieta, e incluso alguna condición médica recurrente, simplemente mediante el examen de las moléculas del teléfono, de acuerdo con un documento publicado recientemente en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Cada vez que se toca el teléfono, se están transfiriendo las moléculas que habitan en las manos, hacia la superficie del dispositivo. Y puesto que la mayoría de la gente rara vez limpia su teléfono, estas moléculas tienen la costumbre de quedarse mucho más tiempo que en tus manos, a veces incluso durante meses.

El proceso para recoger estas moléculas implica limpiar el objeto, tomar una extracción líquida, y usar una técnica científica llamada “espectrometría de masas” para pesar las moléculas encontradas. En estos días, el proceso toma alrededor de dos horas en completarse. Pero con un poco más de trabajo, en el futuro, se podría hacer en cuestión de minutos o menos, cuenta Pieter Dorrestein, co-autor del trabajo de investigación. “Casi podemos empezar a pensar en hacerlo en tiempo real”, añade.

Entonces, ¿dónde pueden ser rastreadas estas moléculas exactamente? Podrían ser del café que bebiste a la mañana, o del antiácido que tomaste después del almuerzo, o de la crema hidratante que te pusiste en las manos antes de ir a la cama. Por ejemplo, un teléfono utilizado en el estudio les indicó a los investigadores que su propietaria era probablemente una mujer, dada la amplia gama de productos cosméticos que se encontraron en la muestra. Además, era probablemente vegetariana y bebía mucho té, poseía un perro (ya que había trazas de moléculas utilizadas normalmente en tratamientos para perros), y tomaba antidepresivos. ¿Cuán específico es esto?

Por supuesto, dejamos nuestras moléculas en todos lados, no sólo en nuestros teléfonos. El proyecto se centró en los teléfonos móviles, debido a la frecuencia con la que los manejamos, pero los científicos están seguros de que este hallazgo es válido para cualquier objeto personal usado con regularidad, al igual que las llaves del auto o la billetera.

Entonces, ¿cómo se puede utilizar esta nueva investigación? En primer lugar, los resultados pueden ser de gran ayuda en la investigación de delitos, dice Dorrestein. A veces, el ADN no está disponible, pero si el criminal o la persona desaparecida deja tras de sí su teléfono o cartera, los investigadores podría utilizarlos para crear un esbozo del estilo de vida, que ayude a reducir el conjunto de posibles delincuentes o víctimas.

Los resultados también podrían ser útiles para los médicos, cuenta Dorrestein. Se podría utilizar la técnica para controlar cosas tales como el cumplimiento de la medicación de un paciente, sin tener que utilizar una aguja. Los médicos también podrían vigilar la exposición de una persona a determinado tipo de contaminación, dado que los objetos a menudo dan una indicación más clara de los contaminantes ambientales que las manos de alguien, ya que se lavan con mucha menos frecuencia.

Pero hay mucho más trabajo por hacer. Por el momento, los científicos sólo pueden detectar una fracción de la información que estas moléculas podrían ofrecer potencialmente. “Imagínense si pudiéramos analizar el 100 por ciento de la información”, dice Dorrestein. “¿Cuánto podríamos aprender, cuánto podríamos decir de una persona.”

Dorrestein predice que dentro de 20 años podría haber sensores de moléculas en tiempo real disponibles para el público en general. Nuestros dispositivos podrían analizar inmediatamente todo, desde si el alimento en la sección natural de la tienda de comestibles es realmente orgánico, hasta la propia salud molecular de un individuo.

“Si esto se convierte en un método de rutina, significa que la gente puede tener el cuidado de la salud casi en sus propias manos”, dice. “Creo que eso es muy poderoso.”

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