Pide a sus damas de honor hacer una vaquita para el vestido de novia

Una dama de honor reveló sus frustraciones en torno a la “novia infernal” de cuya boda iba a ser parte.

Hayley estaba inicialmente muy contenta de ser parte de la boda de Caroline, ya que había sido dama de honor anteriormente. La profesora de inglés de secundaria asumió que las tareas de dama de honor serían “pan comido.”

Pero Hayley no podía saber que su alegría se volvería “desesperación”.

Sus frustraciones comenzaron con pequeñas tareas detalladas en una hoja de cálculo de Excel, con todos los posibles vendedores de tortas y su información de contacto, las opciones de precio, sabores y “una idea de cuan prestigioso es el proveedor”. La futura novia también exigió que dispongan de tres fines de semana consecutivos para elegir los vestidos de dama de honor y el vestido de novia. Durante una de esas excursiones, Caroline encontró un impresionante vestido de novia, y las damas de honor la convencieron de comprarlo, a pesar de que costaba el doble de lo que había presupuestado (USD 10,500).

Esa noche, las damas de honor recibieron un correo electrónico grupal de Caroline que tituló, “Aporte para el vestido”. Incluía un largo mensaje en el que detallaba que ella y su marido estaban muy por encima del presupuesto debido a la compra del vestido de novia. Recomendaba a las damas de honor “colaborar” con USD 150 cada una para el “vestido de sus sueños”, además de USD 550 para los vestidos y gastos de dama de honor para la gran ceremonia, que incluían alojamiento, despedida de soltera, y los tres días de spa que Caroline quería antes de la boda.

Tres de las siete damas de honor respondieron a la novia diciendo que podrían colaborar con el dinero. Sin embargo, la historia de Hayley terminó con el replanteo no sólo de su participación en la boda, sino también de toda su amistad con Caroline.

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