domingo 10 de diciembre

Cómo intenté acabar con mi adicción por el teléfono con choques eléctricos

Se llama Pavlok y su uso es algo polémico. Algunas personas dicen que es solo un artilugio, otras que sirve de ayuda para romper hábitos como morderse las uñas o comer dulces.

Es un dispositivo en forma de pulsera de silicona. No es precisamente fina y discreta, pero la idea no es que lo sea.


La correa roja brillante envuelve una batería rectangular recargable que se coloca sobre la muñeca y puede dar descargas de más de 200 voltios.

En la parte de arriba tiene impreso un rayo, así que no hay riesgo de que olvide lo que hace.

Mi teléfono dice que el dispositivo está cargado y colocado en su ajuste más bajo. Todo lo que queda por hacer es presionar el rayo y darme yo misma un pequeño choque eléctrico.

Dejar un comentario