lunes 23 de octubre

El ‘”dopping” llega a las zapatillas de los atletas

“Tienen que ser las zapatillas”, se gritaba en el anuncio que Spike Lee rodó para Nike para vender las Air Jordan. Era un lema irónico, por supuesto: todo el mundo sabía que solo Michael Jordan podía dar esos saltos y mantenerse suspendido mágicamente en el aire, calzara las zapatillas que calzara, las suelas con cámara de aire o lo que fuera. “Tienen que ser las zapatillas”, anuncian 30 años más tarde los ejecutivos de Nike, y no hay ni sombra de ironía en su declaración: han inventado un calzado atómico para que un atleta baje de las dos horas en el maratón, el nuevo grial del deporte.

Entre el récord actual de maratón (2h 2m 57s) y el objetivo (1h 59m 59s) hay 178s, un salto del 3%. Nunca en la historia se ha bajado tanto de golpe el récord del maratón, pero nunca antes había anunciado un fabricante como Nike unas zapatillas que permiten reducir un 4% el gasto energético necesario para correr. Si la proclamación, basada en análisis de laboratorio, se puede corroborar en la práctica, lo que dudan fisiólogos y biomecánicos, los atletas elegidos para la hazaña, Kenenisa Bekele o Eliud Kipchoge, capaces de correr ahora en 2h y 3m, tienen ya las dos horas en sus piernas. A su lado, palidece el 1% de ventaja que prometen las nuevas zapatillas de Adidas, la marca que compite por el maratón en menos de dos horas y que anuncia una suela cargada de una espuma especial que devuelve la mayor parte de la energía que el atleta deposita en la pisada.

elpais.com (elpais.com)

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