sábado 23 de junio
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Cómo convencer a los niños para que odien el azúcar

¿Es posible entrenar a un niño para que odie el azúcar? Al parecer sí. Al menos según Karl Duncker, psicólogo alemán de la década de 1930, que lideró una investigación en Gran Bretaña sobre los métodos para lograr que los niños evitaran el azúcar.


Karl Duncker fue uno de los tantos grandes científicos que huyeron de Alemania durante el ascenso del nazismo. Hoy Duncker es famoso por un experimento en el que ilustraba la “fijación funcional”, que es la tendencia de ciertas personas, que cuando están acostumbrados a ver un objeto útil en una situación particular, ignoran su utilidad potencial en otras situaciones. Con este experimento, demostró que el contexto efectivamente moldea la mente y el comportamiento de una persona.

Demostró lo mismo en otra serie de experimentos. A finales de la década de 1930, Duncker llegó a un jardín de niños de Londres plagado de regalos. Ofreció a los niños nueces, plátanos, zanahorias, manzanas, pan, y uvas.

Los niños fueron indiferentes a lo que otros niños eligieron hasta alrededor de los 27 meses de edad. Luego de eso, empezaron a observar qué escogían los otros niños. Y una vez que una elección se estableció a través la sugerencia social, persistió durante un tiempo.

Si una niña veía a sus amigos más grandes tomar las uvas como un regalo, y las elegía ella también, se mantendría escogiendo uvas las próximos veces, incluso si tuviera que elegir en privado. Los niños miraban a otros niños con el fin de encajar.

Duncker quería saber también si los niños copiarían modelos de ficción, así que al siguiente grupo les dio una nueva opción. El chico podía elegir entre un chocolate blanco en polvo con limón, o un polvo de color marrón hecho con raíz de valeriana. La raíz de valeriana es inofensiva, pero amarga, y pocos niños la elegirían por propia voluntad.

Sin embargo, antes de que eligieran, Duncker les leyó una historia sobre un ratón que odia la harina blanca, y ama el azúcar de color marrón. Cuando los niños probaron ambos, y Duncker les preguntó cuál preferían, el 67% afirmó que les gustaba más el “de color marrón”. Sin el cuento, sólo el 13% hubieran preferido la raíz de valeriana.

Moraleja: si querés que a tus hijos les guste la comida sana y desprecien el azúcar, primero exponelos a la presión de grupo, y luego ¡contales una historia sobre un ratón que odia las cosas dulces!

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