viernes 21 de septiembre
Medios

Guía para el tratamiento informativo de la violencia de género

La violencia de género es un grave problema social, una cuestión de Estado. El ordenamiento jurídico no solo atribuye a los medios de comunicación y a los periodistas una función informativa sino que, además, tienen el deber de contribuir a erradicarla y la responsabilidad de concienciar a la sociedad.


El Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA) puso a disposición en forma gratuita una Guía para el Tratamiento Informativo sobre la Violencia de Género. El manual de consulta resume y actualiza todos los códigos deontológicos existentes e incorpora las resoluciones del Consejo sobre casos concretos.

Se trata de un documento con recomendaciones breves y prácticas dirigidas a los periodistas con el objetivo de desterrar malas prácticas informativas detectadas a lo largo de los años, a pesar de las obligaciones previstas en la legislación española para los informadores, y de la existencia de diversos códigos deontológicos.

La guía se estructura en dos partes: en la primera, se define el grave problema social de la violencia de género y se pone de relieve el importante papel que deben jugar los medios de comunicación tanto en su erradicación como en la concienciación social.

En este punto se ofrece una serie de recomendaciones orientadas a tal fin, entre ellas las siguientes:

  • No infravalorar informativamente la violencia de género ni tratarla como un hecho aislado o suceso.
  • Conocer bien la materia sobre la que se informa, utilizando la terminología correcta.
  • Incluir con asiduidad la violencia de género en la agenda informativa, contribuyendo así a que la sociedad conozca la dimensión del problema.
  • No difundir mitos ni ideas o mensajes sin fundamento, contrastando siempre la información con fuentes autorizadas y expertas.
  • No fomentar la feminización del problema. Es imprescindible elaborar una agenda diversificada de personas expertas, hombres y mujeres“en el ámbito de la Psicología, la Sociología, la Sanidad, la Administración de Justicia, la Educación, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, entre otros, hay personas cercanas que pueden ayudar a tratar este asunto con rigor”,
  • Evitar resaltar aquellos datos que fomenten la falsa idea de que la violencia de género está asociada a factores sociales, económicos o culturales, contar que es posible salir de la espiral que genera la violencia de género “Las mujeres que lo han conseguido también son noticia”.

La segunda parte incluye consejos para abordar las noticias de forma objetiva y rigurosa, tales como:

  • Enmarcar la violencia de género siempre en el contexto de un problema grave que afecta a toda la sociedad, como se actuaría en noticias sobre terrorismo, la crisis económica, el éxodo de refugiados, etc.
  • Evitar inercias periodísticas y los mensajes que pueden insensibilizar a la sociedad, especialmente en los titulares: “un nuevo caso de violencia de género” o “una víctima más”.
  • Recurrir siempre a fuentes autorizadas, a personas expertas en la materia o, en su caso, a testigos directos de la agresión (contrastando sus testimonios).
  • Huir del sensacionalismo informativo, no difundiendo datos e imágenes íntimas o escabrosas.
  • Es importante realizar un seguimiento judicial de la noticia para que no se quede en información sólo de hechos. Informar con contundencia de la respuesta penal a la que se enfrentan los maltratadores.
  • Evidenciar que no es un hecho aislado, contextualizando la noticia en el problema de la violencia de género unido al caso concreto.
  • No buscar otras causas ajenas que intenten explicar o justificar la agresión o el crimen.
  • Transmitir información e imágenes complementarias y útiles para la sociedad sobre recursos públicos, centros de acogida, servicios especializados, actos de repulsa, sentencias condenatorias.
  • Ayudar  y proteger a las víctimas, respetando su derecho al honor, a la imagen y a la intimidad.

El documento completo puede descargarse aquí.

 

Dejar un comentario