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Expertos revelan cómo detectar una obra de arte falsa

En otros tiempos, determinar si una obra de arte era verdadera o falsa era una cuestión de deducción narrativa, al mejor estilo Sherlock Holmes.


Thiago Piwowarczyk y Jeffrey Taylor, fundadores de New York Art Forensics, emplean dichas técnicas para establecer la procedencia de una obra, rastreando la cadena de propiedad de cualquier trabajo dado hasta su venta original, mediante la investigación de catálogos, transferencias de títulos y correspondencia.

Pero también cuentan con una serie de herramientas de alta tecnología, para probar aún más o, como en el caso de esta supuesta pintura de Jackson Pollock, refutar la autenticidad de una obra.

Según estos expertos -cuya trayectoria incluye títulos en Química, Ciencias Forenses e Historia Comparada, un libro de texto de Gestión de Artes Visuales y dos Becas Frick Collection- el proceso de investigación se divide en cinco pasos críticos:

 

1- Establecer la procedencia
La tecnología obsoleta también tiene un lugar en el proceso, en forma de un fax muy poco confiable, supuestamente enviado en 1997. Se dice que es una fotocopia de una carta escrita a máquina de 1970, escrita por el propietario de una galería, que habló con una de las ex novias del artista, en torno a quedarse con una serie de obras después de su muerte.

Desafortunadamente para el propietario actual de la pintura, Piwowarczyk y Taylor no pudieron encontrar pruebas de que la galería o su propietario existieran. La carta también encubre la fecha de la muerte de Pollock y, curiosamente, hay un espacio en blanco donde normalmente estaría el número del remitente.

El informe legal no revela nada parecido a esta pintura en el catálogo razonado de la obra de Pollock.

2 – Ajustar el análisis visual
Esto se puede lograr con herramientas tan simples como una linterna y el calibrador de plástico que Taylor utiliza para examinar los orificios de grapas que se encuentran a intervalos regulares a lo largo de los bordes del lienzo sin firmar. En la década de 1940, los artistas comenzaron a gravitar hacia las grapas en lugar de tachuelas como un método para asegurar sus lienzos a las maderas de los bastidores, pero ¿lo habría hecho Pollock? Probablemente no, seguramente diría:

Casi nunca estiro mi lienzo antes de pintar. Prefiero pegar el lienzo sin estirar a la pared dura o al suelo. Necesito la resistencia de una superficie dura.

Piwowarczyk y Taylor también recurren a sus otros sentidos al realizar esta inspección visual en profundidad. Un profundo olfateo revela que se utilizaron bolsas de té para decolorar el lienzo, con la esperanza de que parezca más viejo de lo que es.

3- Fotografíar con cámara de imagen multiespectral
La capacidad de esta cámara para ver el espectro ultravioleta permite que nuestros expertos forenses vean restauraciones, dibujos subyacentes y pentimenti. Aquí, la cámara reveló una pintura subyacente cuyo diseño geométrico no es característico de Pollock, así como un parche sospechosamente amateur en la parte posterior del lienzo, otro intento de hacer que la pintura parezca más antigua de lo que es.

4- Examen con un espectrómetro de fluorescencia de rayos X
Parece un genial accesorio de Star Wars, y permite a los examinadores identificar elementos en el pigmento. Aquí, nuestro “Pollock” recibe un pase. Hay titanio (como en Titanium White) como evidencia, pero eso vale para cualquier cosa pintada a partir de los años 30 en adelante.

5- Imagen Molecular y Análisis por Espectroscopia Raman
¡El falsificador podría haberse salido con la suya si no fuera por estos expertos entrometidos y su espectroscopio Raman! Las minúsculas muestras de pintura de las cosechas de Piwowarczyk del lienzo revelan todo tipo de residuos orgánicos que no tienen cabida en un Pollock, como el polvo de yeso, y un acrílico que no se utilizó hasta la década de 1960.

 

En conclusión, hay que tener cuidado y consultar a los expertos antes de comprar una pintura de alto valor, por muy tentadora que sea la oferta. Según Piwowarczyk, las falsificaciones (más de 100 y, probablemente, todavía se cuentan) superan la cantidad de pinturas por goteo que Pollock creó a lo largo de su vida.

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