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7 tips fotográficos clave para principiantes

Pixabay

La fotografía es una de las cosas más difíciles de aprender. Apuntar el objetivo y presionar el obturador es bastante fácil, pero obtener una toma que coincida con tu visión es sumamente difícil. Por suerte existen infinidad de tutoriales de fotografía para principiantes. Aquí compartimos 7 consejos fundamentales para mejorar como fotógrafo:


 

  1. El triángulo de exposición

La fotografía se trata de capturar la luz. La mayoría de los principiantes piensan que la magia de la fotografía ocurre en el cuerpo de la cámara, pero la verdadera fuente de la magia es la luz. Un sujeto bien iluminado puede capturarse mal, pero un sujeto mal iluminado nunca se verá bien. Por lo tanto, debes entender el triángulo de exposición. La exposición es el más importante de todos los consejos básicos de fotografía.

Al tomar una foto, la cámara abre su obturador y comienza a dejar pasar la luz a través del objetivo. Esta luz incide en el sensor de la cámara, que luego se procesa como una imagen. Tres factores afectan cómo se captura la luz y cómo se ve la imagen final:

  • Apertura: qué tan grande es la apertura de la lente, medida en f-stops (f/2, f/5, f/11, etc). Cuanto menor es el número, mayor es la apertura. Cuanto más ancha es la apertura, más luz entra. El tamaño de la apertura también afecta la profundidad de campo.
  • Velocidad del obturador: cuánto tiempo se deja abierto el obturador, medido en segundos (1/200 seg., 1/60 seg., 5 seg., etc.). Cuanto más lenta es la velocidad de obturación, más luz entra. La velocidad de obturación también afecta la sensibilidad al movimiento (es decir, las velocidades de obturación más rápidas congelan el movimiento, mientras que las velocidades de obturación más lentas producen desenfoque de movimiento).
  • ISO: qué tan sensible es el sensor a la luz, medido en unidades ISO (100 ISO, 400 ISO, 6400 ISO, etc.). Un ISO más alto te permite tomar fotos en situaciones más oscuras, pero la contraparte es el ruido («granulado»). Es por eso que las fotos tomadas en la oscuridad a menudo tienen esos característicos granos.

Se han enseñado cursos completos sobre el triángulo de exposición, así que considera esto como una breve descripción general. La conclusión es que debes dominar los tres aspectos: apertura, velocidad de obturación, ISO, para tomar fotos que coincidan con su visión.

 

  1. Cómo sostener una cámara

Lo siguiente que un fotógrafo principiante debe aprender es cómo sostener correctamente una cámara. Con «correctamente», simplemente nos referimos a «de una manera que minimice el movimiento de la cámara tanto como sea posible».

Recuerda: cuando la cámara toma una foto, el obturador sube y el sensor se llena de luz. Si se mueve mientras el obturador está abierto, la luz se extenderá por el sensor y dará como resultado una foto borrosa.

Para fotografías con poca luz, tomas de larga exposición, o cualquier fotografía con teleobjetivos, lo mejor es utilizar un trípode. Nada garantiza una toma estable y sin borrosidad como un trípode de buena calidad.

 

  1. La regla de los tercios

La mayoría de las veces se puede deducir si una foto dada fue tomada por un fotógrafo aficionado o alguien con más experiencia. La pista más fuerte es la composición. Los aficionados a menudo no piensan la composición, y una gran composición es el alma de una gran fotografía.

La composición es la colocación de cada elemento en una fotografía. Describe cómo se «compone» una foto, lo que implica, su intencionalidad. Alguien a quien no le importa la composición solo puede tomar buenas fotos por casualidad. Pero una vez que comprendas realmente la composición, podrás crear excelentes tomas de cualquier sujeto, ubicación o circunstancia.

La guía compositiva más fácil de aprender es la regla de los tercios:

Divide mentalmente la toma en tercios usando dos líneas verticales y dos líneas horizontales, luego coloca elementos de alto interés visual en cualquiera de las cuatro intersecciones.

Todo fotógrafo utiliza esta técnica. Algunos la usan como una muleta, otros lo usan como un método alternativo cuando otras técnicas de composición fallan para un disparo dado. En cualquier caso, la regla de los tercios debe ser parte de tu arsenal.

 

  1. Cambia tu perspectiva al comenzar la fotografía

Una forma de garantizar una foto sin complicaciones es tomar un sujeto directamente desde el nivel de los ojos. Todos conocemos este punto de vista ya que interactuamos con el mundo desde este punto de vista todos los días. Es ordinario, cansador, aburrido… Pero la solución es fácil: ¡dispara desde un punto de vista diferente! Esto puede significar algunas cosas:

  • Cambia tu elevación (por ejemplo, acércate al suelo)
  • Cambia tu ángulo (por ejemplo, intenta pararte más firme, o inclínate hacia un lado)
  • Cambia tu distancia (por ejemplo, acércate o aléjate)

Prueba una combinación de los tres. Te sorprenderá lo diferentes que se sienten tus disparos con estos cambios.

 

  1. El post-procesamiento es esencial

El post-procesamiento a menudo se considera como «cambiar radicalmente la esencia de la foto usando filtros o efectos de alto impacto». Este malentendido ha llevado a algunos fotógrafos a prometer que NUNCA retocarán las fotos, y que se limitarán a las fotos «naturales». Si bien sus intenciones son nobles, han entendido mal cómo funcionan las cámaras.

Cada cámara realiza un procesamiento posterior, te guste o no. Los datos reales del sensor se capturan en un archivo RAW, pero lo que ves en la pantalla LCD de su cámara (o en tu smartphone) es la interpretación que hace tu cámara de esos datos RAW, y tu cámara no tiene idea de tu visión creativa. ¿No preferirías hacerlo tú mismo?

Y no todo el procesamiento posterior tiene que hacerse con Photoshop. Piensa en ello como maquillaje:

  • Algunos, sin saberlo, exageran con el rubor y el lápiz labial.
  • Algunos se atreven con su maquillaje como una forma de autoexpresión.
  • Algunos usan maquillaje para complementar o destacar sutilmente sus mejores características.

Del mismo modo, el procesamiento posterior puede ser pesado y exagerado, o puede ser intencionalmente estilístico, o puede ser sutil y utilizarse sólo para mejorar lo que ya está allí.

¡Necesitas procesar tus imágenes posteriormente! No pases por alto esta importante tarea. Si lo haces, eventualmente llegará a un punto en el que todas tus tomas sientan que les falta algo, y ese algo será un poco de amor después del procesamiento.

 

  1. Fotografía todo, fotografía a menudo

La práctica perfecciona. No hay absolutamente ninguna forma de evitar esto. No importa cuántos videos de YouTube miras, cuántos artículos de fotografía lees, o cuántas fotos de Instagram analizas; si no estás fotografiando, no estás mejorando. Una onza de experiencia vale una libra de teoría. ¡Sal y dispara!

Tus primeras fotos van a apestar. Es posible que debas disparar miles antes de obtener una que te guste. Pero cada una, por mala que sea, es un paso para ser un mejor fotógrafo. La práctica no solo te ayuda a aplicar la teoría que aprendes, sino que también te familiariza con tu equipo y cómo las diferentes configuraciones afectan la imagen final.

 

  1. No culpes a tu equipo

Si bien hay un equipo esencial para los fotógrafos, el equipo correcto no importa tanto como piensas. Un fotógrafo experto puede producir excelentes fotos con una cámara mala, y un fotógrafo no calificado seguirá disparando bazofias incluso con equipos costosos y de alta gama.

Esto se reduce a lo que discutimos anteriormente: luz, exposición, composición, ángulos, perspectiva y postprocesamiento. Si puedes dominar todas esas cosas, podrás tomar excelentes fotos con cualquier cosa, incluso con un smartphone.

Obviamente, hay límites para tu equipo, y es posible mejorar el cuerpo de una cámara, lente, flash o accesorio. Pero la conclusión es que mejorar tu equipo no mejorará tus habilidades de fotógrafo. Cuanto antes aceptes esto, más rápido mejorarás y progresarás.

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