A cinco años del primer Ni Una Menos: tres escritoras les dan sus voces a víctimas de femicidios

«Cada femicida mata más que una mujer, mata un modo de pensar el mundo. Cada femicida, además de criminal, es un censor», resume, con ojos despiertos, la escritora Fernanda García Lao. Ella es una de las tres autoras argentinas convocadas para prestarles una voz -sus propias voces- a las víctimas, en el quinto aniversario de la primera marcha del #NiUnaMenos, el movimiento que irrumpió en la escena pública argentina el 3 de junio de 2015 en respuesta a los asesinatos de mujeres.

En el país es asesinada una mujer cada 23 horas: a golpes, quemadas, a tiros de revolver y escopeta, a puñaladas. La mayoría, a manos de sus parejas, de hombres que alguna vez dijeron amarlas. Sus hijos están huérfanos. Muchos de ellos fueron testigos de los asesinatos. Muchas de esas madres habían denunciado previamente a sus agresores. Los femicidios son la expresión más brutal de la violencia machista. Y al mismo tiempo, la prueba de su flagrante patetismo.