Alexandra Kohan: «El mundo se detuvo y quedamos pedaleando en el aire»

Cuando llegaron los primeros indicios de una cuarentena, las redes sociales empezaron llenarse de “consejos, recomendaciones para aprovechar el tiempo muerto”. Y un día ¡plum! Llegó el aislamiento y con él las preguntas incómodas para hacernos a nosotrxs mismxs. Alexandra Kohan es psicoanalista, docente en la UBA y participa activamente en discusiones de Twitter. La entrevistamos por qué el encierro nos angustió y lo que se nos sugiere que hagamos para matar el tiempo no está funcionando, para pensar por qué en esta cuarentena no estamos tan cómodxs, productivxs, qué pasa que no leemos los libros que queríamos o por qué no nos ponemos a terminar la tesis que ibamos a escribir antes del COVID-19. Y sobre todo, porque nos gusta ponernos incómodxs.

En sus reflexiones es probable que incomode a alguien, porque siempre lleva a fondo las discusiones de los sentidos comunes establecidos. Y pararse en contra de lo dogmático, siempre da qué hablar. El año pasado, ella escribió un libro que tituló Psicoanálisis: por una erótica contra natura. Allí dijo algo que, une lectxr desprevenidx, podría pensar que es una respuesta a la entrevista de hoy: “La lectura que pone a funcionar el psicoanálisis se ubica en las antípodas de la repetición mántrica de fórmulas y jergas vacías. Y, en la medida en que encontremos antídotos para eso, el psicoanálisis seguirá vivo”. Sin más, nos adentramos a pensar con Alexandra esta ficción que hoy nos constituye, en la que aparecen montones “cosas para hacer para no deprimirte”.