Avellaneda hostil: la historia de la foto de Sergio Kowalewski

Sólo seis meses después de la huida del presidente Fernando de la Rúa, en medio de una represión que les costó la vida a 38 personas, y tuvo una sucesión de cinco presidentes en un verano, la mañana del 26 de junio de 2002 se produjo una masacre policial con balas de plomo dirigida por el gobierno de Eduardo Duhalde, “con la intención de dar muerte a los manifestantes”, como quedó escrito en una de las causas judiciales.

Ese día se realizaron cinco cortes en los accesos del Gran Buenos Aires a Capital Federal, organizados por cuatro organizaciones piqueteras: El Bloque Piquetero Nacional, el Movimiento de Trabajadores Desocupados Aníbal Verón, Barrios de Pie y el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados.

Darío Santillán, de 21 años, y Maximiliano Kosteki, de 23, eran militantes piqueteros que participaron de esta movilización social y fueron asesinados por la policía en la estación ferroviaria de Avellaneda.