¿Chau súper chinos?: cómo sus dueños pasaron de liderar un «boom» a devolver locales y comenzar a enviar «CVs»

A la par de la incertidumbre económica en general, y el temor sanitario en particular, la pandemia viene haciendo añicos rubros y actividades que parecían «condenadas al éxito» tanto por su proliferación como por su -al menos hasta la irrupción del Covid-19- efectiva estrategia comercial y financiera. El segmento de los supermercados chinos es un caso contundente de afectación: a las pocas semanas de iniciada la pandemia, cerca de 2.600 bocas de ventas interrumpieron sus actividades hasta tanto adaptarse a las nuevas condiciones de comercialización en el contexto de aislamiento social. Pero de ese número, apenas la mitad volvió a reabrir aunque apenas puede mantenerse en pie.

Desde el ámbito de los comerciantes orientales, sendas voces consultadas por iProfesional coincidieron en que el sector vive una auténtica debacle que redundará en nuevos cierres masivos con el correr de los meses.

Anticipan que la etapa del supermercadismo chino expandiéndose por toda la Argentina hasta sumar 13.000 puntos de comercialización es un momento que ya no volverá. Y que lo que ya ocurre es una tendencia generalizada a devolver locales, el consumo propio de las mercaderías todavía disponibles en la góndola, y la búsqueda de nuevo trabajo para los dueños de los emprendimientos.