Cristina: 17 días para el legado

Si haces todo mal, sale todo mal”, se lamentaba ante Clarín uno de los funcionarios de mayor confianza de Néstor y Cristina Kirchner mientras llegaba anoche al comando de la derrota. Hablaba, claro, del armado electoral esquizofrénico, la unción de un candidato que la propia tropa se había encargado de horadar durante años, rodeado en la boleta de dirigentes ultras sin votos. Error compartido de Cristina y Daniel Scioli: ambos confiaron en que la estrella del bonaerense tenía suficiente fulgor para remontarlos a la victoria aún con un collar de melones en la boleta. Lo que se imaginó como una suma, resultó una resta: los propios nunca estuvieron convencidos (la campaña resultó dispersa y plagada de fuego amigo) y se hizo cada vez más difícil seducir al resto del electorado.
¿Qué es lo que viene ahora?