¿Hubo fraude en las elecciones de Bolivia?

Hace unos meses Bolivia protagonizó una indudable crisis institucional. Evo Morales renunció a la presidencia en medio de episodios extremadamente controvertidos. Denunció un golpe de Estado en su contra y abandonó Bolivia alegando que temía por su seguridad. Buena parte de los países de la región -por medio de la Organización de Estados Americanos (OEA)- y la mayor parte de los medios de comunicación, propusieron entender los hechos como la renuncia de un presidente cuya legitimidad estaba socavada. Desde la lectura propuesta de los acontecimientos, el verdadero quiebre de la institucionalidad boliviana había ocurrido antes al consumarse un fraude masivo en las elecciones presidenciales, para fraguar una victoria en favor de Evo Morales. En muchos casos, a modo de reafirmación de estas perspectivas se planteaba que, como precedente, la propia candidatura de Morales era ilegítima.

Hoy esa versión comienza a mostrar fisuras. Mientras el gobierno de transición en Bolivia aporta cada día más muestras de su escaso apego por la democracia, las supuestas pruebas del fraude, aportadas por un informe técnico de la OEA, son discutidas en prestigiosos medios de comunicación, sobre la base de otros informes técnicos.