La «cuarentena martillo» tiene un solo desafío: el golpe debe ser certero

Las nuevas restricciones que aplicarán la ciudad y la provincia de Buenos Aires, a instancias del gobierno nacional, muestran una realidad preocupante: la Argentina es uno de los países que ha sido más duro en el combate al virus, logrando en consecuencia una baja tasa de mortalidad, pero al mismo tiempo es de los que ha generado resultados económicos más negativos.

Especialistas de todo el mundo trabajan hoy en el análisis de las políticas aplicadas, tratando de evaluar qué es lo que ha funcionado mejor como receta frente a la pandemia. Israel, Japón, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Australia, son los que están en mejor posición relativa, ya que han tenido menos de 100 decesos por millón de habitantes con una cuarentena flexible que les ayudó a contener el costo económico. La Argentina entra en el mismo rango de letalidad pero con un aislamiento más estricto, similar al de Uruguay, India y China.

Del otro lado del cuadrante resumido por la Fundación Mediterránea (elaborado con los datos del Stringency Index de la Universidad de Oxford), están los países con resultados más negativos. Reino Unido, Suecia, Estados Unidos, Canadá, Brasil, México y Alemania eligieron una cuarentena flexible y tuvieron más de 100 decesos por millón de habitantes, mientras que Italia, Francia, Ecuador, Perú y Chile llegaron al mismo punto con alto nivel de restricciones.