La cuarentena y el poder: todos unidos ¿triunfaremos?

El domingo, cuando todos los diarios españoles publicaron la misma portada para concientizar sobre el coronavirus, el secretario de Medios de la Nación llamó por teléfono a Martín Etchevers para sugerirle que los matutinos argentinos hicieran algo parecido. Al máximo lobista del grupo Clarín, presidente a su vez de la Asociación de Entidades Periodísticas (ADEPA) y mano derecha de Héctor Magnetto, le encantó la idea de Francisco «Pancho» Meritello. Antes de asumir, Meritello dirigía las publicaciones del Grupo Octubre, como Página/12 y AM 750, la radio donde Víctor Hugo Morales conduce a diario un programa.

Esa misma tarde, el propio Etchevers y el director ejecutivo del diario La Nación, Fernán Saguier, acudieron a reunirse con Meritello y con el subsecretario de Medios Públicos, Claudio Martínez. Como los dos funcionarios estaban en plena preparación de los contenidos audiovisuales que desde el día siguiente emitirían los canales de televisión públicos para los alumnos sin clases, los empresarios se acercaron al lugar donde habían reunido a sus equipos. Era en el antiguo predio de la ESMA, donde ahora funcionan el Espacio Memoria y el canal Encuentro. Una ciudadela plagada de símbolos, desde donde organismos de derechos humanos denunciaron más de una vez la complicidad de las empresas periodísticas -especialmente, Clarín y La Nación- con la represión de la última dictadura.