La era Macri destruyó 247.000 empleos de calidad y se esperan meses de estancamiento

En 2019 se destruyeron 167.000 puestos asalariados privados formales, lo que implicó una caída interanual del 2,7%, la mayor de toda la serie del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que comienza en 2009. Con este derrumbe anual récord, el llamado empleo de calidad completó la era Cambiemos con una verdadera debacle: 247.000 trabajadores menos. La información publicada ayer por el Ministerio de Trabajo mostró que los datos predictivos de enero adelantan una nueva caída en el comienzo de 2020, sugieren un muy leve rebote de las expectativas de contratación y abren un panorama, al menos, de estancamiento a la espera de una reactivación económica.

Según los números del SIPA, el empleo asalariado formal del sector privado aceleró su caída en diciembre. Bajó 0,5% contra noviembre y tuvo su peor mes desde diciembre de 2015, cuando asumía la presidencia Mauricio Macri. El retroceso fue traccionado por las actividades más ligadas a la dinámica de la producción y al mercado interno. La construcción expulsó a 7.900 obreros; el comercio, a 4.900; y la industria, a 4.800.