La pandemia sacó al Gobierno de la quietud

Todavía es muy temprano para saber cómo el coronavirus remodelará a la sociedad global. No depende solo de la biología. También actúa la economía. Y la política. Pero, en la pequeña escala argentina, ya se percibe cómo remodeló al Gobierno.

Un equipo que comenzaba a preocupar por su desorden y falta de operatividad mejoró desde hace una semana su coordinación y velocidad para tomar decisiones.


Es una señal importantísima en el contexto de una tormenta sanitaria que se volverá, con los días, cada vez más inquietante. El desafío, que apenas asoma, ha modificado por completo el paisaje en el que debe operar Alberto Fernández. Cuestiones principales de su agenda, como la recesión, o el canje de la deuda, que promete novedades para el fin de semana, modificaron su significado. Enfrentado a una crisis de innumerables dimensiones, la gestión del Frente de Todos está ante una agenda que jamás habría imaginado.