La pandemia tensiona a la ANSES e hipoteca el futuro de las jubilaciones

La decisión del presidente Alberto Fernández de establecer por decreto un aumento del 6,12% de las jubilaciones a partir de junio actualiza el debate sobre un tema sensible. La cifra, otorgada esta vez para todo el universo de beneficiarios, sin segmentaciones, se proyecta como equivalente a la inflación que, se espera, arroje el segundo trimestre, pero resulta muy inferior al 10,9% que habría regido si la fórmula de movilidad legada por Mauricio Macri no hubiese sido derogada en el inicio de la actual administración. La polémica quedó instalada y se hace más acuciante en la medida en que se profundizan los efectos negativos de la pandemia sobre las tenencias de la seguridad social.

El mandatario mostró, desde la campaña electoral, una vocación por mejorar los ingresos de los jubilados y los pensionados. Al suspender la movilidad macrista, prometió presentar en junio una nueva, más sustentable, que tuviera en cuenta variables como la evolución de la recaudación tributaria y los ingresos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Los efectos demoledores de la pandemia sobre la economía complican ahora ese propósito.