La paradoja de Bolsonaro y Trump

Asistimos a una suerte de paradoja central en la política. Líderes autoritarios como Jair Bolsonaro y Donald Trump han contribuido a desacreditar a las instituciones del gobierno que ellos mismos encabezan. Bolsonaro —el presidente de Brasil, a quien se le ha llamado el “Trump de los trópicos”— ha mostrado preocupantes tendencias dictatoriales y, en cierta medida, fascistas. Y, al igual que el presidente de Estados Unidos, denuncia frente a sus seguidores a los órganos del Estado que lidera.

La paradoja se profundiza cuando se recuerda que ambos líderes se postularon a la presidencia de sus países con una plataforma de ley y orden. A pesar de promocionarse como agentes de la ley, ahora que son presidentes, piden abiertamente una especie de revuelta contra las instituciones que la mantienen y regulan, de tribunales a funcionarios independientes de justicia.