La revolución del pollo a domicilio: así sortea Instagram el desabastecimiento en Venezuela

Desde hace cuatro años, además de usar Instagram para publicar fotos o fisgonear stories, Zuleima recurre a esta red como un supermercado «clandestino» mediante el que asegurarse de que su madre en Caracas puede comer pollo o huevos cada quince días. Y no es la única. La posibilidad de hacer la compra mediante mensajes directos de Instagram o WhatsApp se ha convertido en una fórmula eficaz para los expatriados que quieren cerciorarse de que sus familiares en Venezuela reciben alimentos básicos.

‘La mejor forma de programar la compra de tus familiares en Venezuela desde el exterior’, dicen desde @buendelivery en su página de Instagram, donde acumulan casi 23.000 usuarios. ‘Despachos en todo el territorio nacional’, anuncian en @pidapollodelivery, con más de 36.000 seguidores. Éstas son sólo dos de los bodegones que se pueden encontrar en Instagram y que se dirigen a venezolanos fuera de su país. «Normalmente enviaba el dinero, pero en mis grupos de amigos venezolanos en España se empezó a comentar la existencia de estas páginas en Instagram, y decidí probar. Prefería que mi madre recibiera la compra en casa y que no que tuviera que estar días esperando en un súper para una docena de huevos».