Las causas de la nueva ola de pánico financiero que envuelve a la Argentina

Las medidas sanitarias que se tomaron a lo largo del domingo en varios países desarrollados, que consistieron en más cierres de actividades, cielos y fronteras, incluso entre países de Europa en los que rige la libre movilidad de personas y factores productivos, alarmaron a la Reserva Federal, el banco central estadounidense, que decidió anticiparse a lo iba a decidir en la reunión de política monetaria prevista para este martes y miércoles. Así, como fue habitual en la crisis de 2008, dispuso un paquete de emisión por 700.000 millones de dólares para sostener al mercado mediante operaciones de compra y, repitiendo una medida extraordinaria reciente, un nuevo recorte de 100 puntos básicos (un punto porcentual) de sus tasas de interés de referencia, que quedaron en un rango de 0,25% a cero. La respuesta de los inversores, sin embargo, no fue la esperada y mercados emergentes como el argentino se sacuden en el contexto de la pandemia de coronavirus como hojas en el vendaval, justo cuando se espera para esta semana la presentación de la oferta oficial a los tenedores de bonos de la deuda en proceso de negociación.

¿Qué sigue? ¿Un mundo de tasas de interés negativas? La percepción de que la crisis está aún lejos de tocar fondo y que las herramientas de las autoridades no abundan explica en buena medida el pánico de los agentes financieros.


“Las medidas para detener la propagación de la enfermedad van a tener un efecto significativo en la actividad económica a corto plazo”, dijo el titular de la Fed, Jerome Powell. De ese modo, contradijo implícitamente al secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, quien había dicho horas antes que “claramente vamos a tener una desaceleración económica, pero no creo que lleguemos a una recesión”.