Llevo más de 10 años vendiendo móviles y mi trabajo no se parece casi en nada a cuando empecé

En el negocio de la telefonía móvil el paso del tiempo se multiplica por cinco. O por diez. O por veinte. Puede incluso que por más. Aunque otros sectores, como la industria del motor, la aeronáutica o las telecomunicaciones, han experimentado una transformación radical en los últimos años, pocos colectivos hay que hayan cambiado tanto en tan poco tiempo. Y pocos lugares hay en los que se apreciara mejor esa evolución que en las tiendas de móviles.

En cuestión de un puñado de décadas, sus dependientes han visto cómo se pasaba del primitivo teléfono para coches, el TAV, que introdujo CTNE a mediados de los años 70, a los smartphones y smartwatches; de cómo los móviles eran una extravagancia reservada para directivos de multinacionales a estar tan extendidos que, desde 2006, en España hay ya más millones de líneas de telefonía móvil que habitantes.