Los argumentos falaces (y un poco irresponsables) de los “anticuarentena”

“Destruyen la economía”. “Va a morir más gente por culpa de la cuarentena que por culpa del coronavirus”. “La gente está harta de la cuarentena”. “Suecia no cerró la economía y sin embargo no le va tan mal”. “Chile actuó de manera inteligente. No es un estado bobo como el nuestro”. “Esta es la cuarentena más larga del mundo”. “¿Por qué no miramos lo que hizo Uruguay?”. “Quieren instalar una dictadura con la excusa del coronavirus”. “Hay un clima Malvinero”.

En las últimas semanas, tal vez el lector haya escuchado o leído, repetidas veces, las afirmaciones con las que arranca esta nota. El debate público argentino, que es siempre muy vital y apasionado, reprodujo de esta manera un debate muy duro que, desde hace 90 días, agita, con variantes, a casi todas las democracias del planeta. Esa discusión básicamente gira alrededor de cómo debe enfrentarse el coronavirus, si debe realizarse la cuarentena, cuánto debe durar, y cuales deben ser los límites de su implementación. En algún sentido, es lógico que cada vez que se extiende la cuarentena las personas enojadas suenen más fuerte.