«Nunca más» judicial: quita de fondos reservados a la AFI y reforma de Comodoro Py, anuncios de alto riesgo de Fernández

Alberto Fernández utilizó su discurso de asunción presidencial ante la Asamblea Legislativa para lanzar el mayor desafío institucional desde el regreso de la democracia: aseguró que dispondrá la inmediata “intervención” de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y que se procederá a una “reestructuración” integral del sistema de espionaje, una deuda que, históricamente siempre derivó en reacciones desestabilizadoras para resistir cambios. El Presidente fue más allá, y tal como adelantó Ámbito Financiero, anunció la eliminación de los denominados “fondos reservados”, que ahora serán derivados para financiar el presupuesto del Plan Nacional del Hambre.

El cachetazo para el submundo del espionaje criollo es proporcional a la onda expansiva que representa este inédito intento. La poda, de acuerdo a las cifras del Presupuesto 2020 para «gastos de inteligencia» podría rondar en los $3.642 millones. Se confirma asfixia de relaciones entre espías y Comodoro Py.

La referencia de Fernández estuvo antecedida de otro anuncio más predecible pero todavía guardado bajo siete llaves, una reforma integral de la justicia federal. Fue poner en un titulo la agenda de cuestionamientos al accionar de Comodoro Py referido a las prisiones preventivas a mansalva ya los procesos forzados al calor de los vientos políticos. Confirmó así el mensaje de F&F contra los «operadores judiciales» y contra los jueces «mutantes» que pueden mudar de piel de acuerdo a la policromía política. El mensaje de ayer ante el Congreso fue de tolerancia cero a cualquier movimiento que intente ejercitar la supervivencia en los términos habituales de la justicia federal. Anoche era un interrogante para los jueces que habitan el edificio de Retiro en qué se iba a transformar la advertencia. Ni quienes serían los destinatarios de las eventuales sanciones por su camaleonismo.