Robots sociales: la nueva herramienta para ayudar a niños autistas

Aproximadamente uno de cada 160 niños en todo el mundo padece algún trastorno del espectro autista. En Estados Unidos, la cifra triplica la media mundial, probablemente debido a diferencias de diagnóstico e informes. Esta discapacidad del desarrollo a menudo se caracteriza por desafíos sociales, emocionales y de comunicación. Y aunque no tenga cura, las intervenciones tempranas, como terapias del habla y del comportamiento, pueden mejorar el desarrollo de estos niños.

EL problema, es que ese tipo de terapias mediadas por humanos suelen ser caras y/o de muy larga duración. Se recomienda que los niños con este espectro sigan 20 horas de terapia a la semana. Por su parte, las intervenciones tecnológicas tradicionales también son difíciles de diseñar ya que los síntomas y los patrones de comportamiento varían ampliamente entre los afectados.