Tras humillar a su alcalde, las protestas de Minneapolis logran su objetivo: «desmantelar» la policía

No es habitual que el alcalde de una gran ciudad sea humillado en la vía pública por sus ciudadanos. Pero sucedió ayer en Minneapolis, durante las enésimas protestas por la muerte de George Floyd. En esta ocasión, los manifestantes se organizaron en torno a una exigencia concreta: desmantelar el Departamento de Policía, o en el mejor de los casos reducir su financiación («defund»). El alcalde, Jacob Frey, se negó.

¿Abolición? Las marchas culminaron en el domicilio de Frey. Conminado a salir por miles de personas, se enfrentó a las preguntas de una portavoz. «Jacob Frey, tenemos una pregunta para ti. Sí o no, ¿te comprometes a desmantelar el departamento de policía de Minneapolis?». Frey, visiblemente incómodo, le responde: «¿Abolirlo?». Acto seguido, la portavoz enardece sus palabras y se dirige al público, invitándole al alboroto.