Usos y abusos de los servicios de inteligencia

Varios escándalos relacionados con los servicios de inteligencia salieron a la luz estas semanas. Uno que hizo mucho ruido tiene que ver con la causa que tramita el juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena. Es por espionaje contra un amplio espectro de dirigentes políticos y tiene algunas curiosidades inquietantes. En esa causa apareció un “narco arrepentido” que confesó que fue contratado por personal de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) en 2018. Declaró que junto a otros espías colocó, a pedido de la AFI, una bomba con medio kilo de trotyl en la puerta de un departamento en la Ciudad de Buenos Aires para amenazar a una persona que entonces era funcionario del Ministerio de Defensa, José Luis Vila. Un artefacto que efectivamente se encontró en el lugar, aunque no detonó. Vila es un hombre de larga trayectoria en el mundo de la inteligencia desde los tiempos de Raúl Alfonsín, vinculado al histórico operador del radicalismo, Enrique “Coti” Nosiglia. El “narco” apuntó al abogado Facundo Melo y a otro agente, Alan Ruíz, que integraron la AFI bajo el macrismo, el último muy cercano a Patricia Bullrich. Ambos están involucrados en la causa por el apriete a un juez para que detuviera a Pablo y Hugo Moyano. Si se tira más del hilo, el caso llega hasta el Servicio Penitenciario Federal (SPF), donde se conoció la renuncia de dos de sus responsables: Emiliano Blanco y Cristian Suriano. En un allanamiento en el área de inteligencia del Servicio Penitenciario se encontraron informes sobre jueces y hasta integrantes del Gobierno nacional y sus líneas internas en la época de Macri. Para que se entienda: el sector de inteligencia del Servicio Penitenciario (encargado de las cárceles) hacía espionaje político.

Para aportar a la confusión general o para clarificar la índole de los integrantes del Poder Judicial, hay que tener en cuenta un hecho: de una causa que estaba en manos de Federico Villena se filtraron los audios de presos vinculados kirchnerismo y que estaban en Ezeiza en 2019. En su momento, esos audios sirvieron para contrarrestar la denuncia contra el falso abogado Marcelo D’Alessio, el fiscal Carlos Stornelli y toda esa runfla que destapó una trama de causas armadas durante el macrismo. O sea, grabaciones que estaban bajo la órbita de Villena que hoy investiga a la AFI de Macri sirvieron en su momento para encubrir a Macri. Claro, muy probablemente Villena cree que estuvo impartiendo justicia tanto ayer como hoy. Lo que pasa es que parece la justicia siempre coincide con los intereses de quienes están en el poder, él no tiene la culpa.