Vicentín: Alea jacta est (la suerte está echada)

Los conflictos políticos y sociales no son procesos secuenciales donde los movimientos responden a un “orden de batalla” definido al comienzo. Sino que, al ser regidos por las leyes del caos, hay hechos que cambian totalmente la dinámica, rompen el orden inicial y hasta los actores repiensan sus tácticas.

La efectivización de la intervención de la empresa concursada (curiosamente aceptada mansamente por sus exdirectivos pese a que juez del concurso les anticipó en reserva de su criterio contrario al DNU) fue un hecho táctico transcendental: un punto de no retorno. No en el aspecto jurídico sino por realidad económica.

El negocio de la empresa no es la siembra sino la compra de granos donde la confianza del productor es esencial. ¿Qué productor va a entregar ahora granos a una empresa con tan imprevisible destino? ¿Qué tan efectivo puede ser un control judicial del concurso sobre la actividad futura de la empresa si los interventores lograron imponerse ante la impotencia de un juez y la aceptación de los ex directivos que roza el abuso consentido?