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domingo 16 de mayo de 2021
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10 años de «Juego de Tronos»: ¿qué fue lo que salió tan bien y al mismo tiempo tan mal?

El 17 de abril de 2011 el mundo del entretenimiento cambió para siempre. La apuesta en ese momento no daba muchas luces de convertirse en un fenómeno global. Esos primeros episodios de Juego de Tronos, de HBO, nos narraban una historia ubicada en un escenario medieval (Westeros) de un universo más cercano al de J.R.R Tolkien que al de Marvel. Nada más lejano al mainstream: una familia de incestuosos quiere quitarle el poder de los Siete Reinos a una familia de barbones que hablan con los lobos. Pero a partir de ahí inició una historia que no veíamos venir: una subtrama de muertos vivientes en un invierno eterno, dragones y otras bestias, juegos de poder y diálogos filosóficos.

Además, no estaba disponible en los canales estándar de cable y había que pagar una suscripción adicional para verla. Quienes se obsesionaron con esta serie desde sus inicios deben recordar la cara de rechazo inicial de quienes escuchaban su recomendación de verla. Sin embargo, como usualmente sucede con los fenómenos pop que están adelantados a su tiempo, la ola fue creciendo semana con semana hasta que nos alcanzó a casi todos. Estuvimos durante años gritando y llorando con sus capítulos, además de fabricando, leyendo y consumiendo todo tipo de teorías sobre el Rey de la Noche, Bran Stark, la mujer roja y el destino del Trono de hierro.

washingtonpost.com  (www.washingtonpost.com)