5 meses y 800 cafés: cómo operó el peronismo para sacar a Macri de Boca

La candidatura de Juan Román Riquelme en la lista de Jorge Amor Ameal, coinciden todos en Boca Juniors, es señal de partido terminado. Con encuestas que lo ubican por encima del 60% de intención de voto, el respaldo de varias de las otras opciones opositoras y dominio sobre el sistema de peñas que puede ser decisivo en la elección, Ameal alcanzó un armado que tiene muchas chances de depositarlo en la presidencia del club que vio nacer a Mauricio Macri como dirigente.

Hubo, en esa construcción, una decisión clave: la del propio Riquelme, de jugar su nombre y trayectoria en una candidatura. Pero además, muchos fueron los que operaron, negociaron y colaboraron con el objetivo de alcanzar una lista competitiva. Esta es la historia de cómo uno de esos actores, el Frente de Todos, influyó en el armado con el que el peronismo anhela sacar al macrismo de su lugar de origen.


Los primeros contactos se remontan a 2011 pero, para hablar de una lista opositora competitiva, datan de junio de este año, casi en sintonía con los primeros pasos de la candidatura presidencial de Alberto Fernández. Parte de esas conversaciones fueron Juan Cabandié, Sergio Massa y Daniel Ivoskus, entre otros. Lograron sacudir el escenario a 20 días de las elecciones.