5 metidas de pata empresariales que costaron miles de millones de dólares

A los 12 años, José Javier no supo leer muy bien los tediosos términos y condiciones de YouTube. Así fue que terminó con una deuda de más de US$110.000 con el gigante de los videos online.

El niño, que vive en la ciudad de Torrevieja, España, creyó que había optado por cobrar por los anuncios que aparecerían asociados a sus videos, con los que quería promocionar a su banda «Los Salerosos». Pero en realidad estaba comprando espacios de publicidad, que luego Google -dueña de YouTube- le facturó a través de su aplicación AdWords.


Por suerte para él, la compañía aceptó que se había tratado de una confusión y le condonó la deuda.