A la gente le importó esto

Los países no terminan pero los gobiernos sí. El de Cambiemos terminará si el pueblo lo quiere, y parece que el pueblo argentino lo quiere. ¿Qué le dieron, qué le hicieron, qué le quitaron? Decir que el pueblo vota con el bolsillo es achicar el significado de la vida. Tal vez el Frente de Todos construyó no sólo la herramienta electoral que le faltaba a la oposición, sino también una fuerza social. Lo hizo rápido. Lo hizo, técnicamente, en tres meses. Desde aquel 18 de mayo cuando inesperadamente Cristina en un video anunció a Alberto Fernández. Y lo que esa decisión desbloqueó en la política, evidentemente, lo desbloqueó en la sociedad. Si la fragmentación por arriba del peronismo evidenció una fragmentación de su base, esta vez, la política hizo el camino inverso: suturó desde arriba lo que estaba roto abajo. Es una elección, se dirá. Pero bueno, las urnas son las parteras de la historia desde 1983.

No se puede dar por muerto a nadie en política (ni en nada en la Argentina), pero el Frente de Cambiemos está al borde del nocaut. Como decía Luca: para vos lo peor es resbalar. ¿Cómo es el macrismo perdiendo, resbalando, yéndose a pique? El dólar este lunes no reconoce techo.