¿A quién le importa que los candidatos estadounidenses hablen español?

En los meses que lleva en campaña, Beto O’Rourke se ha empeñado en dejar algo claro: que no es un pendejo. Sin importar si las personas en el público comprenden o no la palabra (que equivale a idiot en inglés), ahora es una parte rutinaria de su discurso de campaña: “No queremos que nuestros hijos miren en retrospectiva a nuestra generación dentro de 40 años y digan: ‘¿Quiénes eran esos pendejos?’”.

Durante el primer debate presidencial demócrata, O’Rourke usó su español con entusiasmo en el horario estelar.
“Necesitamos incluir cada persona en nuestro democracia”, dijo como respuesta a una pregunta sobre impuestos con tintes de inclusión.


El senador Cory Booker intervino para demostrar que él también podía comunicarse en español, que aprendió principalmente en México y Ecuador. Pete Buttigieg, el alcalde de South Bend, Indiana, ha dado a conocer que no solo habla noruego, sino también español, pues ha realizado entrevistas bilingües en Telemundo.