domingo 23 de enero de 2022
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A un año del asalto al Capitolio: cuál fue el papel de Donald Trump y los interrogantes que siguen sin respuesta

Un año después, una pregunta concreta flota en el viento de Washington: ¿Fue un intento de golpe de Estado organizado desde la Casa Blanca o apenas una manifestación que se tornó violenta? La respuesta la tendrá que dar el comité del Congreso que está investigando el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2020. Ya entrevistó a más de 300 testigos y recopiló unos 35.000 documentos. La próxima semana comienzan las audiencias públicas. También tienen que dar más precisiones los jueces que investigan las acciones de unas 700 personas que participaron de los enfrentamientos que dejaron cinco muertos y decenas de heridos. Hasta ahora, 165 se han declarado culpables, cuatro de ellos con una posible condena de 20 o más años de cárcel, y 71 que fueron condenados con penas de hasta cinco años de prisión. Queda por determinar qué sabía y cuál fue la actuación en la rebelión del entonces presidente Donald Trump, quien incitó a sus seguidores a interrumpir en el Capitolio la ratificación del resultado de las elecciones del 20 de noviembre de 2020 que dieron como ganador a Joe Biden.

Obviamente, las opiniones sobre el peor asalto a la democracia en 200 años de historia de Estados Unidos están divididas en los dos grandes bloques que se formaron a cada lado de la grieta social y política que atraviesa a Estados Unidos y a buena parte del planeta. Según una encuesta de la Universidad de Massachusetts dada a conocer esta semana, tras la conmoción inicial, y la amplia condena, los republicanos ya absolvieron a las personas que asaltaron el Capitolio, refiriéndose principalmente al evento como una “protesta” (80%) y a los insurrectos como “manifestantes” (62%), mientras que culpan al partido demócrata (30%), a la policía del Capitolio (23%) y a los contramanifestantes anarquistas de Antifa (20%) por lo sucedido. La gran mayoría de los republicanos (75%) cree que el país debe “pasar página” a lo ocurrido el 6 de enero. Y un tercio de los republicanos dice que es más probable que vote a un candidato que se niegue a denunciar la insurrección. El trumpismo sigue dominando al partido. El antiguo conservadurismo anticomunista estadounidense se convirtió en populismo autoritario.

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