«Ab sofort» las dos palabras que derribaron el muro de Berlín

Uno de los episodios más extraordinarios de la historia moderna, la caída del Muro de Berlín, fue fruto de un error causado por la dejadez de los más destacados jerarcas de la República Democrática Alemana (RDA). Lo recuerdan ahora, 30 años después, protagonistas de aquel 9 de noviembre que cambió el destino de Europa y del mundo.

Corría el otoño de 1989 y las manifestaciones que exigían reformas democráticas y libertad para viajar se multiplicaban por toda Alemania oriental. Miles de personas hacían colas en embajadas de países del Este para tratar de cruzar el telón de acero. Dentro del país, la presión popular había hecho mella y Erich Honecker, el secretario general del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), había sido reemplazado el 18 de octubre por Egon Krenz, considerado más moderado y reformista. Pero la presión no amainaba.