Adidas celebra en su publicidad una diversidad que no existe en la empresa

Adidas ha construido buena parte de su marca y de sus ventas en Estados Unidos gracias a su asociación con superestrellas negras y latinas. En los años ochenta el grupo pionero de hip-hop Run-DMC le dio prestigio cultural a las prendas y tenis con la canción “My Adidas”. Atletas y artistas negros como el basquetbolista James Harden, la basquetbolista Candace Parker o el músico Kanye West son portavoces de los productos.

En abril de este año, Adidas también anunció una asociación con Beyoncé, quien publicó una foto en su cuenta de Instagram que la muestra recostada encima de varias zapatillas deportivas de la marca. La foto ha tenido más de siete millones de me gusta.


Mientras, los empleados negros de Adidas en las oficinas centrales de Portland, Oregon, describen una cultura empresarial muy dispar con esa imagen de la marca. En entrevistas, más de veinte trabajadores actuales y exempleados hablaron de cómo la directiva principalmente blanca batalla para atender cuestiones raciales y de discriminación. Los empleados comentaron que en las oficinas, apodadas Adidas Village, los temas raciales son una constante que hacen sentirse marginados a los pocos trabajadores negros y a veces hasta discriminados.