¿Admiración o apropiación? Los bordados mexicanos de Tenango tienen fama global

Se desconoce el origen de los inconfundibles diseños plasmados en los elaborados bordados hechos en San Nicolás, un diminuto pueblo en la sierra del centro de México. Pero para Glafira Candelaria José, quien ha bordado esas imágenes toda su vida, solo puede haber una procedencia.

“Diosito”, dijo Candelaria, refiriéndose a Dios de una manera afectuosa.


De verdad parece que una fuerza espiritual anima a las figuras que revolotean por las telas que los artesanos de la comunidad indígena otomí producen en esta zona. Además, muchos de los vívidos diseños están inspirados en el torrente de vegetación y de vida silvestre de la localidad: venados, aves coloridas, pumas y zorros.