Alberto busca los 60 puntos para no arrancar perdiendo frente al FMI

«Tenemos que ganar por 60». El mantra en el Frente de Todos por estos días apunta a la construcción de un resultado electoral contundente. Que rompa los récords del peronismo a nivel nacional y que se convierta en una señal insoslayable hacia quienes se tengan que sentar frente a Alberto Fernández después del 10 de diciembre, si como todo indica es electo presidente. Especialmente cuando, escritorio de por medio, estén ante el candidato los enviados del Fondo Monetario Internacional ( FMI). ¿Cómo enfrentar esa instancia sin arrancar en desventaja? Felipe Solá dio una pista el domingo en C5N: «Construyendo un gran poder político que incluya a gobernadores, intendentes, al Congreso y con masivo apoyo popular». El diputado, que viene de acompañar a Fernández en su gira ibérica, evitó ponerle un número a esa construcción. Pero en el Frente de Todos no son pocos los que lo señalan: el horizonte es el 60%. Y con ese objetivo, van.

Una victoria de esas características sería arrolladora. Por lo simbólico, pues superaría la marca del 54% de Cristina Fernández de Kirchner en 2011. Y por su peso específico, porque el Frente de Todos tendría el quórum propio al alcance de la mano en las dos Cámaras, escenario del que gozó durante varios años el kirchnerismo. Para construirlo, el candidato no descuida las dos provincias en las que hizo peor elección. A Córdoba viajará por cuarta vez en la campaña el próximo fin de semana y, además de votos, todavía se esperanza con sumar allí el respaldo del gobernador Juan Schiaretti. El mandatario está virtualmente rodeado: Fernández ganó en todas las demás provincias y tiene el apoyo del peronismo local, de los intendentes, de los senadores nacionales y de los diputados. Pero Schiaretti no afloja. Por ahora.


Tampoco pierde de vista el candidato a Mendoza, adonde le ganó al presidente Mauricio Macri por apenas 3 puntos. La provincia elige gobernador en 20 días y la dirigente de La Cámpora Anabel Fernández Sagasti sueña con ser la tercera Fernández en dar el batacazo este año y sumarse a la ola de triunfos opositores. Enfrenta a Rodolfo Suárez, delfín del gobernador y candidato a diputado nacional, Alfredo Cornejo, que apenas salvó la ropa en las Primarias del 11 de agosto, cuando quedó un punto abajo de la candidata a diputada del Frente de Todos, Marisa Uceda. El escenario está abierto.