Alberto Fernández, empoderadísimo

Volvió justo, a enojar y a ser denunciado, como cuando administraba el poder. Después de una década larga en la que osciló detrás de candidatos frustrados y estudios de televisión que lo sentaban en la frontera del analista y el sobreviviente, Alberto Fernández acaba de conectar otra vez con la línea de alta tensión de la gran disputa. Dejaron de preguntarle por la psicopatía del kirchnerismo para señalarlo como un lobo con piel de cordero. En el fondo, debe disfrutarlo. Mauricio Macri lo hizo, con su fracaso estruendoso para abrir una nueva etapa y dejar atrás el populismo.

El empoderado candidato a presidente que acaba de anunciar Cristina Fernández de Kirchner ya era, a los ojos de los íntimos de la senadora, un jugador clave de su estrategia política. Como en la epoca en que Néstor Kirchner estaba vivo y las diferencias no pasaban a mayores.


Reuniones con fondos de inversión, encuentros con empresarios, contactos con la embajada de Estados Unidos, diálogo con casi todo el arco peronista, charlas con los postergados de Cambiemos y renovada ascendencia entre miembros de la Corte Suprema. Abogado y profesor de Derecho Penal, ex superintendente de Seguros en la era de Domingo Cavallo y ex jefe de Gabinete, a los 60 años Fernández retornó como una figura central para el armado del Instituto Patria. Hoy es, junto con Máximo Kirchner, la persona que más escucha y más respeta en lo político Cristina Fernández.