3.8 C
Buenos Aires
martes 27 de julio de 2021
Cursos de periodismo

Algo se quebró entre Alberto Fernández y la CGT

A puro decreto, Alberto Fernández intentó esta semana sacar otra vez a flote su alianza con la CGT. Resolvió el lunes de manera unilateral adelantar cinco meses la suba del salario mínimo y se guardó la carta de otorgar otro aumento antes del campanazo de largada de la campaña electoral. Habilitó al ministro de Trabajo, Claudio Moroni, a reabrir las negociaciones paritarias públicas y privadas sin importar la temporalidad de las cláusulas de revisión acordadas. Se reservó además el anuncio de un bono de emergencia para jubilados. La carrera desesperada no es solo contra la pandemia, también contra la inflación.

Al filo de la medianoche del martes, mientras el seleccionado nacional de fútbol lograba con angustia la clasificación a la final de la Copa América, se conoció que Fernández había firmado finalmente un decreto que la CGT gestionó desde el inicio de su mandato para blindar a sus obras sociales más importantes. A partir de ahora, cada nuevo trabajador registrado deberá permanecer como mínimo un año en la obra social de su actividad antes de disponer de la transferencia de los aportes a otra entidad de salud. Es un gesto a los gremios y un golpe a las prepagas, habilitadas desde los últimos tiempos de Menem a cerrar acuerdos comerciales subterráneos con obras sociales casi inexistentes para triangular afiliados. “Las prepagas se acostumbraron a las maniobras espurias”, denunció Héctor Daer, uno de los jefes de la CGT.

lanacion.com.ar  (www.lanacion.com.ar)