Aplausos en público, críticas en privado: por qué la sintonía empresaria con el plan Macri no se traduce en inversiones

El funcionario menciona la anécdota con una amargura indisimulable: «Cuando allá por el 2004, 2005 y 2006 yo iba a los cocktails y me cruzaba con banqueros y empresarios, las quejas eran mayoritarias».

«Todos coincidían en que el crecimiento económico de aquel momento era pasajero. Que dependía de un viento de cola y que, en cualquier momento, el ciclo se iba a terminar. Pero, después de los cocktails, los ejecutivos decidían inversiones y tomaban personal», continuó diciendo.


«Ahora es al revés. En los encuentros, a los banqueros y empresarios se los nota contentos. Pero nadie hace inversiones, En el mejor de los casos, mantienen al personal ya contratado», completó.