¿Arrancan Fernández y Kicillof con ajustes e impuestazos?

La discusión parlamentaria de la pomposamente titulada Ley de Solidaridad Social y Desarrollo Productivo en el Marco de la Emergencia Pública se hundió a tal punto en la grieta partidaria que resultó casi imposible seguir los argumentos del debate exprés que se sucedió en Diputados y luego en el Senado. Algo parecido ocurrió ayer, en plena resaca navideña, con la ley impositiva que envió a la Legislatura bonaerense el gobernador Axel Kicillof.

El establishment apenas siguió las sesiones de reojo porque ya había conseguido introducir cambios en el articulado inicial del proyecto que giró Alberto Fernández al Congreso, como las rebajas del tope de retenciones para las exportaciones petroleras y mineras. Después del brindis de Año Nuevo volverá a la carga para meter baza en las reglamentaciones, donde aspira a atenuar el impacto de la suba del impuesto a la Riqueza, tal como se informó el viernes pasado en esta misma columna.