ARSAT 2016, desinversión y camino a la privatización

La empresa argentina de soluciones satelitales, ARSAT, creada por ley (26.092) en el año 2006 durante el mandato de Néstor Kirchner obtuvo reconocimiento mundial por una serie de logros tecnológicos y políticos de enorme trascendencia.

En materia satelital, la empresa logró el cometido de su ley de creación de proteger las posiciones orbitales asignadas a la Argentina por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) con satélites diseñados y construidos en la Argentina. Además, durante el último año del segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner, la entonces presidenta envió al Parlamento Argentino un Plan para el Operador Satelital para que en los próximos 20 años la empresa diseñara y construyera al menos ocho satélites geoestacionarios más para ampliar la flota de la empresa llegando a remplazar los satélites Arsat-1 y Arsat-2 que fueran puestos en órbita exitosamente en 2014 y 2015 respectivamente. Este Plan fue aprobado por Ley (27.208 de Desarrollo de la Industria Satelital) y tenía como primer hito el tercer satélite de la flota de Arsat con fecha de lanzamiento estimada para 2019.


En el año 2010 Arsat amplió el alcance de sus operaciones incursionando en el despliegue de la Televisión Digital Abierta (TDA), con la construcción de estaciones terrestres y brindado el servicio satelital complementario a este para que el país pudiera llegar a apagar las transmisiones analógicas en el año 2019.

Sólo unos meses más adelante Arsat inició otro proyecto de gran magnitud al comenzar el despliegue de una inmensa red troncal de fibra óptica con el objetivo de que el acceso a la banda ancha en la Argentina fuera homogéneo en precio y servicio. Como parte de este proyecto también se construyó un Centro de Datos con certificaciones de primer nivel en el predio de Arsat en Benavídez. Esta iniciativa le valió a la Presidenta un premio de la UIT.