Así es Falfurrias, la segunda frontera entre México y Estados Unidos que es más mortal que la frontera real

Eduardo «Eddie» Canales deja litros de agua en ranchos y en caminos perdidos porque de esa forma puede salvar vidas de emigrantes.

Es viernes poco después de las 8 de la mañana y revisa un tanque azul lleno de bidones contra el alambrado de un rancho sobre Baluarte Creek Road, una ruta secundaria en las afueras de Falfurrias.


El día anterior colocó cuatro, en total superan la centena y espera que para el verano sean alrededor de 150. Canales dirige el Centro de Derechos Humanos del Sur de Texas (South Texas Human Rights Center) y dice que lo que hace «es una medida para intentar evitar que la gente se muera». Aquí saber eso puede ser complicado.

Canales termina de chequear el tanque y se va a su camioneta, pero antes de subirse ve algo en el suelo, lo recoge y lo observa. Es un documento de identidad de una mujer de El Salvador. Se llama Marisol. ¿Qué habrá sido de ella?