lunes 28 de noviembre de 2022
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Ataques en museos: ¿qué vale más, el arte o la naturaleza?

¿Sopa de tomates sobre una obra maestra de Vincent van Gogh? Según el cantante de rock Bob Geldorf, activista e iniciador del legendario concierto Live Aid, el lanzamiento del rojo caldo sobre la famosa pintura «Los girasoles”, de Van Gogh, en Londres, realizado por activistas defensores del clima, es entendible: «Los activistas por el clima tienen un cien por ciento de razón. Y yo los apoyo al mil por ciento”, dijo a la emisora Radio Times.

La pintura no resultó dañada, sino solo el marco. Fue «inteligente” atacar el cuadro, según Geldorf, ya que está protegido por un cristal. Destruirlo no hubiera cambiado nada. Pero de este modo, el ataque es «molesto”, señaló, y «que sea molesto está bien”. Finalmente, el cantante dijo que ese tipo de acciones de grupos de protesta «no matan a nadie, pero el cambio climático sí lo hace”.

El director del Instituto para la Investigación del Clima (PIK), de Potsdam, piensa justamente lo contrario: «No me parece bien que se ataquen bienes culturales», dijo Ottmar Edenhofer este martes (25.10.2022) a la agencia DPA. «En realidad, eso va en contra de lo que se quiere lograr: queremos conservar el planeta. Y eso significa conservar también la cultura y nuestra herencia cultural». Y añadió: «No se deben socavar con acciones contradictorias los objetivos que se quieren alcanzar». Las metas de protección del clima «deben delinearse en procesos democráticos e imponerse en ellos. Tenemos que luchar y trabajar por esos objetivos, que no son fáciles de lograr».

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