Austria aún lidia con el pasado nazi

El cajón de madera se abre y aparecen decenas de pájaros muertos, disecados y ordenados en hileras. Forman parte de la colección de objetos robados por los nazis a judíos y otras víctimas, que el museo de ciencias naturales de Salzburgo se ha propuesto devolver a sus dueños originales. Aspiran también a arrojar luz sobre el oscuro pasado de este museo, dirigido hasta los años setenta por un ex alto mando de las SS que se esforzó por legitimar científicamente al Tercer Reich.

El caso de Salzburgo es especial por ser el primer museo de ciencias que pone en marcha una restitución como las del mundo del arte. Pero este ejercicio de expiación histórica no es un caso aislado en Austria. Casi 70 años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, los esfuerzos por saldar cuentas con su pasado cobran nuevo brío. Las restituciones de cuadros robados, la retirada de honores a antiguos nazis y la relectura del pasado se suceden. Las nuevas generaciones de austriacos, protegidos por décadas de distancia histórica, parecen estar dispuestas a explorar rincones de su historia que sus padres no supieron o no quisieron transitar. “Es tarde, pero no demasiado tarde”, cree Robert Hoffmann, el historiador que ha desvelado el pasado criminal del museo . “Olvidar no es una opción. Sólo podremos abordar al futuro si miramos al pasado”, añade el investigador.