Las princesas de Disney se sacan la coronita en la era del #MeToo

Con su nueva película animada, la marca decidió aggiornar a esos personajes en tiempos del neofeminismo.

Secuestros, envenenamientos, venganzas, identidades suplantadas… ¡es muy difícil ser una princesa de Disney! Desde que Blancanieves se estrenó en 1937, la compañía del ratoncito fue creando un imperio propio con varias chicas de coronita, que se volvieron conocidas a nivel global generando ganancias también gracias a innumerables objetos de merchandising. Sin embargo, en estas ocho décadas, el mundo cambió y cada vez son más las voces que señalan los problemas de seguir mostrándole a niños y niñas que las mujeres son damiselas de cintura pequeña y pelo largo que necesitan ser rescatadas por un príncipe azul (que, para colmo de males, nunca es azul, sino que en la mayor parte de los casos tiene piel blanca y ojos claros). Así, los estudios Disney comenzaron un delicado proceso de aggiornamiento de algunos de sus personajes más queridos.