Bill Gates: «Antes de que muera, acabaremos con la malaria y la tuberculosis»

Bill Gates habla de pie sobre un escenario, delante de una gran pantalla que ilustra su discurso con gráficos y alguna foto. Está a punto de hacer un anuncio importante, hay tensión en la sala. Pero no estamos en los 90 y el creador de Microsoft no está a punto de desvelar el sistema operativo Windows 95 o la nueva versión del Explorer. Estamos en Lyon, Francia, en octubre de 2019 y la sala no está llena de los primeros fanáticos de la tecnología comercial sino de presidentes de gobiernos de todo el mundo. Como hace veinte años, Bill Gates hace una pausa dramática y saca del atril un extraño dispositivo que había ocultado hasta ahora: una mosquitera.

«Aquí está la Interceptor G2», dice Gates. «No lo parece a simple vista, pero esta red es pura innovación científica». Gates ha cambiado las redes digitales por las redes que se colocan en las camas para protegerse de noche en zonas de máxima pobreza. La Fundación Gates, que preside junto a su esposa Melinda Gates, va a financiar 35 millones de estas mosquiteras para prevenir el contagio de la malaria por la picadura de mosquitos en África y Asia.