12.8 C
Buenos Aires
miércoles 28 de octubre de 2020
Periodismo . com

Bill Gates invierte en una fábrica de Mar del Plata

Como tantos otros emprendimientos nació en el quincho de una casa. Pero hay algo que lo hace distinto: su apuesta es por la ciencia. Se trata de una familia de químicos que con sus conocimientos lograron posicionarse como los únicos productores del mundo de thimerosal, un conservante que se aplica en todas las vacunas, tanto humanas como de animales. Por eso la fundación de Bill Gates y la Organización Mundial de la Salud (OMS) los contactó para llevar a cabo su plan de inmunización que se desarrollará en África y Asia. Aunque cuentan con reconocimiento internacional, pocos saben que son una empresa argentina, radicada en Mar del Plata y que tienen 25 años de trayectoria.

Los orígenes no fueron fáciles. Sin fondos, los bancos se negaron en un principio a financiarlos. Vendieron sus autos, el padre de la familia hipotecó la casa y uno de los hermanos renunció a su puesto en la universidad. Los Chevalier fundaron laboratorios Gihón en 1991 y recuerdan de aquellas épocas el ingenio de su mamá para hacer comidas económicas. El arroz se convirtió en el plato por excelencia. Cuando recibieron su primer fax, con una operación de compra de US$ 26.000, fue el primer momento de festejo.

«Somos una pyme de origen familiar. Empezamos con mi hermano, mi papá y yo. Yo me había doctorado ya. Tenía la posibilidad de hacer el posdoctorado o arrancar un emprendimiento. Sabíamos que queríamos sintetizar moléculas que pudieran ser usadas en la industria farmacéutica. Tratamos de hacer algo que no hacían los demás. Con el thimerosal vimos una oportunidad por su bajo volumen que facilita la etapa de desarrollo y el salto a la escala industrial. Nos pusimos a trabajar en optimizar un proceso para que el producto fuera de alta calidad, muy uniforme, con poca desviación estándar y más rentable», dice Alberto Chevalier, uno de los fundadores.

En sus inicios había una multinacional europea que también producía el conservante (se aplica hace más de 60 años), pero lograron imponerse. Nunca quisieron patentar el proceso por miedo a que los copien. Después llegarían otros desarrollos, con los que fueron nuevamente vanguardistas. Fabricaron el único endulzante natural que existe en el mundo que, a diferencia del azúcar, no posee calorías y no tiene los problemas de toxicidad atribuidos a otros edulcorantes.

lanacion.com.ar  (www.lanacion.com.ar)